domingo, 25 de julio de 2010

Capítulo34: 25 de Julio

No puedo dejar de llorar.
No entiendo por qué. Todo ha salido bien, me dieron abrazos y besos y sonrisas.

Pero se han ido con el aire que ha querido escaparse por la ventana.


Y ni Julio ni la Maga me hacen sentir mejor.
Ni Agnes... ni mi amado Demian.



Cada vez voy de mal en peor.




Tuve pesadillas y tuve esperanza de que en la madrugada me marcara al radio y me felicitara. Me odié por esa necesidad compulsiva que tengo de recibir atención



y rezaba en secreto por que me marcara.

rezaba porque nunca se acabara el día de hoy

Anoche bien, estuvo bien.
pero hoy, ¡Dios! ya quiero que se acabe


y me arrepiento de presionar mi sien
mientras alargaba el inexorable destino

¿por qué no me quiere?
comencé a preguntarme...
¿por qué se va sin despedirse?
¿por qué se va sin abrazarme?
¿por qué no acepta y me dice...
que muere por besarme?

me gusta escuchar que comenzará a llover
y me gusta que los monigotes a lado de mis letras
hayan cantado para mí.

quiero tirarme en el piso de mi cuarto y abrazarle.
feliz cumpleaños a mí.~

miércoles, 21 de julio de 2010

Capítulo33. No dejes que...

Hablaba y hablaba como grifo sin cerrar.
Sus ojos se movían tiernamente y su boca temblaba en momentos.
Sus manos se pusieron frías y yo seguía ahí parada observando su sublime delicadeza.

- Eres tan adorable que sería tan fácil convertirte en musa.- Ella siguió hablando.
Pero estoy segura que le puso feliz. Ella es extraordinaria. Como que no entiende que es hermosa y eso es una virtud. La tomé de los hombros para que dejara de hablar, para que dejara de pensar en las cosas malas que le han pasado y puse mi frente sobre la de ella. Para que no tuviera oportunidad alguna de pensar en otra cosa sino en mí y en lo que le iba a decir. - No dejes jamás que te den miedo, que te hagan llorar y que te hagan sufrir. No dejes que nadie te duela, linda.- En ese momento sus ojos se hicieron tan grandes y yo solamente la abracé. Nunca lo he hecho excepto aquí, así. Creo que si ella hubiese visto mi mirada, si se hubiera perdido como tantos en mis ojos... otra historia sería.

domingo, 11 de julio de 2010

Capítulo32. El lugar de las manzanas.

Vi las frases de una película que es un asco. Sin embargo, esas frases se parecen mucho a las que nos dijimos cuando en tus brazos me dormía y con mi cabello jugabas.

Mis labios se calientan y mi corazón salta y se regocija queriendo salir de mi pecho. Quiere estar contigo.

Te extraño.

¡Y cómo te extraño!

¿Sabes? Solamente de ti quiero recibir besos en la frente, solamente de ti quiero escuchar la respiración que me arrullará de noche. De ti los masajes para la migraña y los regaños de mis estupideces. De ti tus palabras cursis y no de nadie más. No.


[Estoy intoxicada de tu sola presencia]

lunes, 5 de julio de 2010

Capítulo31. 115 Cosas que odio de ti.

Y la lista podría continuar. Entre ellas incluiría "odio que ya te sepas las películas que yo a penas veré" u "odio que no duermas lo suficiente". Pero pensé "Oh, come on, CIENTO QUINCE cosas que odio de ella ya son bastantes"
Así que se quedará como está.

Aunque... "Odio que no quieras ver las 115 cosas que odio de ti" creo que también quedaría bien.

¿Sabes? Quizás debería hacerte un poema con las más relevantes de la lista. Ya sabes, como esa película que te gusta. Debo decirlo, me encanta que seas como antes. Que sonrías, que pintes y que brinques por querer tocar música. Tu música.
Y sé que es medio raro que te escriba aquí pero es que tu tiempo no alcanza para poder decirte todo esto. Y lo sabes.
Es una lástima. Porque sé que sonreirías tiernamente.
¡Oh! Anoche te soñé. Íbamos de compras y te medías un vestido.
Me diste un beso en la mejilla. Y los nervios se apoderaron de mí en ese momento... se sintió TAN real que intenté despertarme y nomás no pude. Sentía tu piel, toqué tu cabello... ¡Eras demasiado real! Y no fue la primera vez que te soñaba... y aún así jamás te había sentido tan real...
Así que ya te imaginarás. Quiero verte como no tienes una idea n_n... en algún lugar y momento donde abrazarte no sea la experiencia más awkward de mi vida.

lunes, 21 de junio de 2010

Capítulo30. Que no vas a encontrar nunca con quien mirar las estrellas.

¿A quién engaño?
Me duele parecerme a Teresa.
Me duele el hecho de aguantar el aroma de las mujeres que pasan por tu boca.
Pero me duele más NO parecerme a Teresa y no ser la dueña de tu memoria poética.
Se convierte en escándalo y alarido el eco de tus "te amo" hacia mis ojos mientras besas alguna otra boca pálida y acaricias tatuajes obsenos.
Me molestas, me irritas.

Me dueles.

Quisiera que cuando piensas en poesía, pienses en .
Muero por que te quedes sin el susurro de la noche por tus cabellos para que así contestes mis preguntas dramáticas y me digas tus frases mamonas con la sonrisa que te caracteriza y así yo deje de tener miedo.
De tenerTe miedo

Soy la Teresa buena que te acaricia la frente después de tus inútiles encuentros "amorosos" y demás juegos de escalpelos y bisturís.
Soy la que te dice que nos iremos al campo y Karenin correrá en el jardín para que se te quite el dolor de barriga y me beses los labios que aún lloran por ti.

Sabes bien que una como yo no vas a encontrar de nuevo. Lo sabes y lo gozas.
Y me duele tanto recordar que la dueña de tu memoria poética nunca fui yo, nunca lo seré y siempre lo será ELLA. A la que odio ver en todos lados y la que me arruina la fantasía de ser YO quien te arrulla en las noches.








Al igual que ellos, nosotras nacimos de (sabrá Dios cuántas) ridículas casualidades.

jueves, 17 de junio de 2010

Capítulo29. No puedo dejarte de amar.

Tú ni siquiera me volteas a ver.
No me miras, no me recuerdas,
no me sientes ni me mimas.
No me quieres ni me admiras.

Me amas profundamente como un clavel a las nubes.
Quisiera a veces olvidar que en algún tiempo te tuve
No importa cuanto lo intente, linda.. te aferras a mi alma.


No sé como lo haces, mi amor. No sé como acaricias mi cabello a través del tiempo y los recuerdos.
¡Ay!
Si supieras cuántas veces te he llorado.
Te he dibujado con los dedos y rozado tus labios con mis pómulos que a penas y se marcan debajo de mis ojos.

¿Por qué me dejas a la deriva?
¿Acaso ya no eres mía?

Quisiera montarme en un barco para viajar a través del universo.. amarrando botellas de colores al techo y atrapar diamantes con las manos. Viajar a Venus y cantarte un rato, rezarle a Sappho y esperar el infierno. Porque ni los cigarros en la mesa ni los besos en tu alcoba van a recuperar el tiempo que hemos perdido en el inevitable y volátil sentir del alma.

Dime...¿Cuándo me dejaste de amar?